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De cardiópata a cardiosaludable

Actividad sexual, física y el consumo de licor son algunos de los mitos y verdades de la rehabilitación cardíaca

En Costa Rica, la primera causa de muerte es por problemas cardiovasculares, ocupando cerca de una tercera parte de la mortalidad total, y de esto el 50% son por muertes cardiacas e infartos. Los cuidados en un paciente con este tipo de antecedentes resultan clave para la calidad de vida; así como un acompañamiento por parte del médico para que aclare dudas, mitos y realidades sobre esta condición. La Organización Mundial de la Salud (OMS) menciona que la rehabilitación cardiaca es “la suma de actividades requeridas para influenciar favorablemente la causa de la enfermedad, tan bien como sea posible, las condiciones físicas, mentales y sociales, para que la gente pueda, por sus propios medios, preservar o regresar a su lugar en la comunidad, lo más normalmente posible”.

El Dr. Juan Pablo Solís, especialista en cardiología de Torre Médica Momentum, aconseja a los pacientes cardiópatas llevar un control estricto con su cardiólogo, por lo menos cada tres o cuatro meses, con el fin de valorar el curso de la enfermedad y aclarar las dudas sobre su diario vivir. La actividad sexual, física, el licor y la alimentación son temas que importan a los cardiópatas y deben tener muy claros para lograr una rehabilitación adecuada.

La actividad sexual debe eliminarse por completo
Falso. El paciente cardiópata puede disfrutar de actividad sexual siempre y cuando haya sido previamente valorado por su cardiólogo y disponga de estudios como la Prueba de Esfuerzo para valorar la intensidad del ejercicio que puede alcanzar.

Se debe evitar situaciones de estrés o noticias impactantes
Verdadero. Se deben de evitar totalmente estas situaciones.

El paciente no debe hacer actividad física
Falso. En general se recomienda la actividad física, con intensidades que varían de leve a moderada. Se recomienda iniciar a baja carga 20 minutos tres veces a la semana, e ir intensificando la misma hasta unos 30 minutos diarios. A este proceso, correctamente supervisado se le conoce como: “rehabilitación cardiaca”. 

Se debe eliminar el consumo de licor
Falso. Se ha demostrado que en pequeñas cantidades, tiene un efecto cardioprotector. Es decir, se recomienda tomar una o dos copas de vino o tragos, y no más de eso. El vino tinto resulta la mejor opción.

Se debe eliminar el fumado
Verdadero. El tabaquismo es uno de los factores de riesgo cardiovascular más importantes, aumentando el riesgo de mortalidad hasta tres veces, con respecto a los no fumadores. El fumado no solo produce daños a nivel pulmonar sino también a nivel cardiaco, acelerando el envejecimiento de las arterias y disminuyendo el flujo de sangre.

Si se consume licor, no se debe tomar las pastillas de la presión o de su cardiopatía
Falso. La medicación se debe tomar siempre.

Las enfermedades del corazón pueden ser hereditarias
Verdadero. Se han determinado algunos genes que predisponen a la aparición de cardiopatías.

La rehabilitación cardíaca es un proceso personal e individual
Falso. La familia es fundamental para los cuidados del cardiópata. Los más allegados pueden apoyarlos con la supervisión de la toma de los medicamentos, la elaboración de una dieta balanceada y baja en sal, evitar malos ratos y estrés, además de dar un apoyo emocional al paciente.

Pancita sana... corazón contento
La alimentación también desempeña un papel importante en los cuidados de estos pacientes. La nutricionista Marisa Brenes de Torre Médica Momentum explica que se deben evitar los alimentos fuente de colesterol y grasas saturadas, principalmente aquellos de origen animal, como carnes rojas, embutidos y derivados de leche entera como la mantequilla, natilla, crema dulce, quesos amarillos y maduros. Las reposterías y comidas chatarras también deben tener poco protagonismo en la dieta de un cardiópata.

“Por el contario, la dieta mediterránea está considerada como la más cardiosaludable. Es una dieta que se caracteriza por un alto contenido de frutas, verduras, pescados grasos como salmón, trucha, macarela, legumbres, frutos secos y aceite de oliva” aconseja la especialista en nutrición.

Según Brenes, la obesidad y el sobrepeso es el factor de riesgo de enfermedad cardiovascular más prevalente, ya que a medida que el índice de masa corporal aumenta, también aumenta el riesgo. “En Costa Rica las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte y estas estadísticas van de la mano con las encuestas de nutrición que revelan que en Costa Rica aproximadamente 6 de cada 10 ticos son obesos, esto es 77% de las mujeres mayores de 45 años y 62% de los hombres entre 20-44 años. Esta relación se basa en que las personas con sobrepeso y obesidad tienen mayores índices de hipertensión, dislipemia o colesterol alto y diabetes mellitus tipo 2, que a la vez son factores de riesgo cardiovascular”, advierte.


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