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Identifique sus trastornos a la hora de dormir

La higiene del sueño le asegura una buena salud

Con un sueño de calidad se obtiene un mayor bienestar físico y mental. Mientras se duerme, el organismo se recupera del estrés, del cansancio acumulado durante el día, y realiza una serie de procesos necesarios para mantener el equilibrio interno.

Si el sueño es reparador y cuenta con un número adecuado de horas, habrá mayor claridad mental, un mejor rendimiento de la atención requerida para realizar diversas actividades con beneficios en nuestra memoria , capacidad de razonamiento y estado anímico.

La Dra. María Lorena Serrano, especialista en medicina interna, explica que un sueño adecuado brinda una relajación muscular que conlleva una mejor postura corporal. “A nivel hormonal y metabólico se ha observado menor liberación de las hormonas desencadenadas por el estrés como el cortisol. En el caso de los niños durante el sueño de da una mayor liberación de la hormona del crecimiento. También obtendremos beneficios a nivel cardiovascular, respiratorio y en el sistema inmunológico”.

La especialista de Torre Médica Momentum asegura que el número promedio de horas requerido para un adulto regular es de aproximadamente 8 horas diarias. Sin embargo, los adultos mayores requieren menos horas de sueño que los adultos jóvenes.

Así las cosas, es importante identificar algún trastorno en el transcurso de las horas de sueño. La Dra. Serrano hace énfasis en las siguientes irregularidades:
  • Inversión del ciclo del sueño: tendencia a dormir durante el día y a disminuir el sueño nocturno. Este fenómeno puede ocurrir con mayor frecuencia en adultos mayores.
  • Insomnio: algunos factores que contribuyen con este trastorno son los desórdenes afectivos, la ansiedad y otras enfermedades psiquiátricas, el exceso de estímulos como el consumo de bebidas energéticas, café, algunos fármacos y drogas ilícitas, u otros estímulos del medio ambiente como el uso y abuso de aparatos electrónicos, las condiciones de ventilación y luminosidad de los dormitorios, o el ruido.
  • Apnea obstructiva del sueño: cuando la persona tiene pausas en la respiración o las respiraciones son muy superficiales durante el sueño.
  • Narcolepsia: la persona no logra descansar a pesar de haber dormido sus horas completas, por lo que presenta cansancio, somnolencia e incluso se queda dormida sin quererlo durante el día.
  • Sonambulismo: realizan actividades mientras se encuentran aún dormidas.
  • En el síndrome de piernas inquietas: se asocia con inquietud motora de las piernas para interrumpir sensaciones molestas.
  • Terrores nocturnos: la persona se despierta súbitamente y aterrorizado sin causa aparente. Es de probable origen psicológico.
  • La enuresis: frecuente en niños, consiste en la incontinencia urinaria durante el sueño.
  • Ronquidos: son comunes y no necesariamente traducen un problema médico particular. Si éstos son severos y afectan la calidad del sueño o se acompañan de apnea del sueño, deben ser tratados por un médico.
  • Si el sueño se ve afectado por alguna de las causas anteriores, es probable que se manifiesten desórdenes del ánimo, irritabilidad, falta de atención, deterioro cognitivo, somnolencia diurna, mayor riesgo de accidentabilidad e incluso mayor riesgo de obesidad y de diabetes mellitus por desbalance hormonal.

    Tomar una siesta. Los niños de corta edad requieren varias siestas pero esta necesidad va disminuyendo conforme tienen más edad. En el caso de los adultos, la siesta de la tarde puede ser beneficiosa en algunos casos, generalmente tomada como un reposo no mayor a los 30 minutos de duración, ya que un reposo prolongado puede interferir con el sueño nocturno.

    “Se recomienda tener un horario de sueño, con horas definidas de acostarse y levantarse. Además evitar excederse con las siestas durante el día, la exposición moderada a la luz solar, evitar bebidas o sustancias estimulantes y realizar ejercicio, pero no realizarlo en las dos horas previas al momento de acostarse. También es aconsejable revisar las condiciones de la habitación para que el ambiente sea acogedor y favorezca un buen dormir. Evitar el abuso de los aparatos electrónicos y disminuir su uso dentro de los dormitorios es también es recomendable”, concluye.

    La Dra. Serrano sugiere acudir al médico en caso de pasar por alguno de los trastornos, para cuidar la higiene del sueño y contar con calidad de vida durante sus días.


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